Un vecino de Mariano Moreno encontró los restos fósiles de un gliptodonte de entre 700 mil y un millón de años de antigüedad. El descubrimiento aporta información clave sobre la historia geológica y la fauna prehistórica de la región.
El hallazgo ocurrió en el Valle del Covunco, donde Jorge Necul detectó restos que sobresalían de una barranca. En un primer momento creyó que podían pertenecer a un huevo de dinosaurio, pero tras la intervención de especialistas se confirmó que se trataba de las placas de un gliptodonte, un mamífero gigante acorazado que habitó la Patagonia durante el Pleistoceno.
Los expertos calificaron el descubrimiento como excepcional por el estado de conservación del fósil, considerado uno de los más completos encontrados en Neuquén. Además de su valor paleontológico, el hallazgo podría modificar el conocimiento sobre la geología del área.
La extracción de los restos dependerá de las condiciones climáticas, mientras los investigadores continúan con las tareas de análisis para reconstruir cómo era la fauna que habitó el centro neuquino durante la última era glacial.


