Vidal puso sobre la mesa salarios iniciales de hasta 2 millones de pesos de bolsillo para un agente, superando a Córdoba y Neuquén, las provincias mejor pagas del país en materia policial, sin que ninguna de las ofertas lograra destrabar el conflicto.


El conflicto lleva más de un mes desde que efectivos autoconvocados instalaron un acampe frente a la Casa de Gobierno en Río Gallegos el 27 de mayo. Desde entonces el Ejecutivo provincial presentó 11 propuestas de mejora salarial, ninguna de las cuales fue aceptada. La última oferta contempló un aumento del 17,8% en cuatro cuotas de julio a noviembre, pero tampoco logró destrabar el conflicto.

Durante las negociaciones, el gobierno presentó dos alternativas concretas: la primera establecía un valor punto de $2.282,80 junto con un Adicional Compensador Transitorio de hasta $740.000 para los grados iniciales. La segunda elevaba el valor punto a $2.355,44 e incorporaba una actualización mensual atada al IPC de la Patagonia hasta diciembre. Ambas fueron rechazadas por la Mesa de Unidad Policial y Penitenciaria. 

Vidal explicó el contexto que limita el margen de negociación: «Antes existían Aportes del Tesoro Nacional no reintegrables. Este año ya no contamos con esos recursos y la situación se complicó». El gobernador también sostuvo que parte del conflicto responde a una estrategia política impulsada por sectores opositores.