Los equipos de rescate que trabajan en Venezuela tras los devastadores terremotos consiguieron un verdadero milagro al salvar con vida a Hernán Gil, un hombre que permaneció atrapado durante más de 100 horas bajo toneladas de escombros.
El operativo de rescate se convirtió en uno de los símbolos de la tragedia que dejaron los dos terremotos que sacudieron la costa central de Venezuela. Tras cuatro días de trabajo ininterrumpido, los expertos lograron llegar hasta Gil y extraerlo con vida, en una operación que requirió precisión extrema para evitar nuevos derrumbes en la estructura colapsada.
En las tareas de búsqueda y rescate también tuvieron un rol destacado los perros especializados, que ayudaron a localizar a decenas de víctimas entre los escombros de los edificios derrumbados. Estos animales, entrenados para detectar personas con vida, se convirtieron en héroes de cuatro patas fundamentales durante los operativos en las zonas más afectadas.
Los dos sismos, de magnitud 7.1 y 7.5, tuvieron su epicentro cerca de la ciudad de Yumare y se sintieron con fuerza en Caracas. El gobierno venezolano declaró el estado de emergencia y confirmó un elevado número de víctimas, mientras continúan las labores de asistencia a los damnificados y la búsqueda de posibles sobrevivientes.


