La iniciativa busca mejorar la infraestructura vial en una zona actualmente limitada por caminos de ripio, lo que permitirá garantizar una circulación más segura y constante durante todo el año. De concretarse, el paso Pichachén se transformará en una alternativa logística fundamental para el transporte de cargas y el intercambio comercial entre ambos países.
Desde el gobierno provincial destacaron que esta obra no solo tendrá impacto en la integración binacional, sino que también impulsará la economía neuquina, facilitando la salida de la producción local hacia mercados internacionales a través de puertos chilenos sobre el Pacífico.
Además, el proyecto contempla beneficios directos para las localidades cercanas, que verán mejorada su conectividad y acceso a servicios, así como nuevas oportunidades vinculadas al turismo y al comercio.
Figueroa subrayó que el desarrollo de infraestructura es uno de los ejes centrales de su gestión, y remarcó la importancia de posicionar a Neuquén como un nodo estratégico dentro de los corredores bioceánicos que atraviesan la región.
En este sentido, el asfaltado del paso Pichachén se presenta como una obra clave para potenciar la integración regional, diversificar la matriz productiva y generar nuevas oportunidades de crecimiento para la provincia.

