La ciudad vive una histórica transformación con 316 nuevos negocios e industrias especializadas. Impulsados por el proyecto petrolero, el municipio y el gobierno de Weretilneck trabajan junto a las cámaras empresarias para potenciar y consolidar a los proveedores locales.
“El desafío no es solo crecer, sino hacerlo de manera ordenada y sostenible, generando oportunidades para los vecinos de Sierra Grande”, señalaron desde el Ejecutivo local. En esa línea, se promueve la capacitación de mano de obra y la integración de pymes locales a la cadena de valor del sector energético.
El crecimiento de las habilitaciones incluye desde nuevos comercios gastronómicos y de servicios hasta empresas vinculadas a la logística, la construcción y el mantenimiento industrial. Esta diversificación refleja el efecto multiplicador que tiene la actividad energética sobre la economía real.
A su vez, el Gobierno de Weretilneck apuesta a consolidar este proceso con políticas que faciliten la inversión, mejoren la infraestructura y potencien la competitividad regional. La meta es posicionar a Sierra Grande no solo como un nodo operativo, sino como un verdadero centro de desarrollo económico.
Con este escenario, la ciudad deja atrás años de estancamiento y se proyecta hacia una nueva etapa marcada por el crecimiento, la generación de empleo y la consolidación de un perfil productivo ligado a la energía, uno de los sectores clave para el futuro de la provincia y del país.

