Fundada a comienzos del siglo XX, llegó a ocupar 4.600 hectáreas y desarrolló un singular sistema de pago basado en la producción lanera.
La Estancia El Rincón es uno de los establecimientos rurales más singulares de la Patagonia argentina. Fundada en 1907 por Pedro Extramou, integrante de una familia vasco-francesa radicada en el país desde el siglo XIX, llegó a extenderse sobre más de 4.600 hectáreas, una superficie equivalente a miles de canchas de fútbol. Durante su período de mayor desarrollo, albergó a numerosas familias rurales y se convirtió en un importante centro de producción ovina.
Uno de los aspectos más llamativos de su historia fue la implementación de un sistema de pago propio vinculado a la producción de lana. Esta modalidad funcionaba como una moneda interna utilizada por trabajadores y pobladores, convirtiendo a la estancia en un caso poco común dentro de la historia rural argentina.
Aunque hoy permanece en estado de abandono, gran parte de su construcción original continúa en pie. Su arquitectura de estilo italianizante todavía puede apreciarse en la fachada simétrica, los muros sólidos, las amplias habitaciones y las altas aberturas. Entre los elementos que lograron sobrevivir al paso de las décadas se destacan dos antiguos cuadros de cerámica que permanecen intactos en uno de sus muros.

