El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, aseguró que la localidad de Chorriaca atraviesa una etapa de transformación histórica con la llegada de obras de infraestructura que permitirán garantizar el acceso al gas para sus habitantes. “Es el último invierno que Chorriaca no tiene gas”, afirmó, al destacar el avance de un proyecto largamente esperado por la comunidad.

Durante una recorrida por la zona, el mandatario sostuvo que la concreción de esta obra refleja un cambio respecto de gestiones anteriores y una decisión política de priorizar las necesidades de las localidades que durante años quedaron relegadas. En ese sentido, remarcó que el acceso a servicios básicos constituye una condición indispensable para mejorar la calidad de vida y promover el arraigo en el interior provincial.

Figueroa señaló que la expansión de la infraestructura energética forma parte de un plan más amplio destinado a garantizar igualdad de oportunidades en todo el territorio neuquino. Además, destacó que los recursos generados por el crecimiento económico de la provincia deben traducirse en obras concretas que beneficien directamente a los vecinos.

El gobernador reafirmó que su gestión busca saldar deudas históricas con las comunidades del interior y construir una provincia más integrada. Según expresó, la llegada del gas a Chorriaca representa no sólo una mejora en las condiciones de vida de las familias, sino también una muestra de que es posible avanzar con soluciones concretas a problemas que permanecieron sin respuesta durante décadas.