Trabajadores del organismo advierten que los recortes impulsados por el gobierno nacional afectarán controles, certificaciones y servicios esenciales para la comunidad y sectores productivos.

El posible desmantelamiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial genera preocupación en Río Negro y Neuquén, donde técnicos y empleados alertan sobre las consecuencias que tendría la reducción de personal y funciones del organismo. Actualmente, el INTI cuenta con sedes en Cipolletti, Bariloche, Villa Regina y Viedma.

Desde el organismo señalaron que el ajuste no solo pone en riesgo puestos de trabajo, sino también tareas clave vinculadas a controles técnicos y certificaciones. Según detallaron, el gobierno nacional proyecta recortar 1.700 empleos sobre los 2.300 que actualmente tiene el INTI en todo el país.

María Virginia Erezuma, técnica y única trabajadora del INTI en Viedma, explicó que en diciembre de 2025 se eliminó el Servicio Argentino de Calibración, encargado de verificar radares, balanzas y surtidores. “El usuario deja de saber si está bien lo que compra”, sostuvo al remarcar el impacto directo que tendría la pérdida de estos controles imparciales.