Las familias relocalizadas habitaban desde hacía años en galpones y construcciones deterioradas ubicadas sobre el corredor de Tres Arroyos y Toschi, en condiciones precarias y sin acceso adecuado a servicios. Según explicó Buteler, había vecinos que llevaban más de dos décadas viviendo en ese lugar, por lo que la entrega de las nuevas casas representa un cambio profundo en su calidad de vida. 

Las viviendas fueron construidas a través del IPPV y forman parte del plan provincial Habitar Río Negro. Cuentan con posibilidad de ampliación, ingreso vehicular y acceso a servicios esenciales como agua, gas y electricidad, lo que permite que las familias inicien una nueva etapa con mayor estabilidad y mejores condiciones habitacionales. 

La relocalización también habilitó la recuperación de casi cuatro hectáreas en una zona central de Cipolletti, donde el Municipio proyecta desarrollar un nuevo Parque Central abierto a toda la comunidad. En ese marco, ya comenzaron los trabajos de demolición de las antiguas construcciones para avanzar con el ordenamiento del sector y transformar el área en un nuevo pulmón verde para la ciudad. 

Durante la actividad, Weretilneck destacó que la entrega marca “una nueva etapa” para las familias beneficiarias, mientras que desde el Municipio remarcaron que la intervención permitirá resolver una demanda habitacional histórica y recuperar un espacio urbano clave para el disfrute de los vecinos. Así, Cipolletti empieza a cerrar una problemática social de larga data y abre paso a una transformación urbana pensada para mejorar la vida cotidiana de toda la ciudad.