La provincia levantó la medida excepcional antes de lo previsto tras una fuerte baja en la superficie afectada por incendios y mejores perspectivas climáticas.
El Gobierno de Río Negro resolvió cerrar anticipadamente la Emergencia Ígnea vigente desde noviembre de 2025, al considerar que las condiciones que la originaron ya no persisten. La decisión se formalizó mediante un decreto firmado en Viedma, donde también se destacó un escenario climático más favorable para los próximos meses.
En la región cordillerana, la superficie afectada cayó a 9 hectáreas frente a las 91 del período anterior, con niveles de intervención similares. En El Bolsón se registraron 25 operativos y 47 hectáreas quemadas. Desde el Ejecutivo remarcaron que la incorporación de tecnología, medios aéreos y más personal fue clave para estos resultados.
Además, informes del Servicio de Prevención y Lucha Contra Incendios Forestales anticipan lluvias dentro o por encima de lo normal, lo que reduciría el riesgo de incendios. En contraste, Neuquén decidió extender su emergencia tras una temporada con más de 11.700 hectáreas arrasadas.

