El gobernador neuquino aseguró que la provincia cambió su enfoque en seguridad y la lucha contra el narcotráfico y narcomenudeo en la región pasó a ser una de las prioridades en el gobierno local. “Vamos a perseguir a quienes destruyen la vida de nuestros chicos”, afirmó el mandatario.

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ratificó un giro en la política de seguridad al ubicar la lucha contra el narcotráfico y el narcomenudeo como eje central de su gestión. Con un discurso enfático, el mandatario dejó en claro que el objetivo es avanzar con mayor firmeza contra estas actividades, a las que responsabiliza por el deterioro social en distintos sectores.

La estrategia implica reforzar controles, coordinación entre fuerzas y una mayor presencia del Estado en territorios sensibles. Desde el gobierno provincial sostienen que el cambio de enfoque busca pasar de una lógica reactiva a una más activa en la prevención y persecución del delito.

El mensaje político también apunta a responder a una creciente demanda social por mayor seguridad. La frase “vamos a perseguir a quienes destruyen la vida de nuestros chicos” sintetiza una narrativa que combina orden, protección social y firmeza frente al delito.

En términos más amplios, la medida posiciona a la seguridad como una de las prioridades de la agenda provincial. El desafío estará en sostener resultados en el tiempo y complementar las acciones represivas con políticas de prevención y contención social.