Con pocos ingredientes y pasos simples, la bondiola de cerdo cocinada a la cerveza se convierte en una opción ideal para preparar en casa cualquier día de la semana.

La bondiola de cerdo a la cerveza es una de esas recetas que parecen complicadas pero que en realidad se hacen solas. El truco está en la cocción lenta, que permite que la carne absorba todo el sabor de la cerveza y se ponga tierna hasta el punto de deshacerse. Con un par de horas de paciencia y algunos ingredientes básicos que casi siempre tenés en la heladera, el resultado es un plato con mucho carácter.

El proceso arranca dorando bien la bondiola en una cacerola con un chorro de aceite, para sellar los jugos. Después se le agrega cebolla, ajo, un poco de pimentón y, claro, la cerveza —preferentemente rubia o negra, según el gusto—. A fuego bajo y con la tapa puesta, la carne va cocinándose durante al menos dos horas hasta quedar bien blandita. Se puede servir entera o desmenuzada, acompañada de puré, papas al horno o arroz.

Este tipo de preparaciones con cortes económicos y cocción prolongada está ganando cada vez más popularidad en las cocinas argentinas, donde la bondiola se posiciona como una alternativa sabrosa y accesible al asado tradicional. La información fue publicada por Diario Río Negro.