La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) puso en marcha un operativo de monitoreo sobre los ríos Neuquén y Limay ante la crecida de caudales generada por las intensas lluvias que cayeron sobre el Alto Valle.
Las lluvias que golpearon el Alto Valle en las últimas horas pusieron en alerta a los organismos de control hídrico de la región. La AIC activó un seguimiento permanente de los niveles de agua en los ríos Neuquén y Limay para anticiparse a cualquier situación de riesgo que pudiera afectar a las localidades cercanas a las márgenes de ambos cursos de agua.
Desde la autoridad interjurisdiccional indicaron que los caudales subieron de manera considerable, aunque por el momento se mantienen dentro de los rangos monitoreados. El operativo, al que denominaron «operativo contención», implica revisiones constantes de los datos que llegan desde las estaciones de medición distribuidas a lo largo de los ríos.
La situación se sigue de cerca porque el Alto Valle, que abarca zonas de Neuquén y Río Negro, tiene una alta densidad poblacional y productiva en las cercanías de los ríos.


