Un sistema de inteligencia artificial logró identificar de forma casi autónoma un mecanismo biológico que podría revolucionar la edición genética, en un proceso que duró menos de un día.
En apenas 21 horas y sin necesitar demasiada ayuda humana, una inteligencia artificial descubrió un mecanismo que podría usarse para editar el ADN. El hallazgo es significativo porque este tipo de investigaciones normalmente le lleva años a equipos enteros de científicos, y acá una IA lo resolvió en un tiempo récord y de manera casi completamente autónoma.
Lo que encontró el sistema no es un dato menor: se trata de un mecanismo biológico con potencial para ser aplicado en edición genética, un campo que viene creciendo a pasos enormes y que tiene implicancias directas en medicina, biotecnología y tratamiento de enfermedades. Si este tipo de descubrimientos empieza a replicarse, el rol de la IA en la ciencia va a cambiar de manera muy concreta la velocidad a la que avanza la investigación.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre hasta dónde puede llegar la automatización en la ciencia y qué pasa con el trabajo de los investigadores humanos en ese contexto. Según Diario Río Negro, el descubrimiento marca un antes y un después en cómo se entiende el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la biología.


