La madre del menor no asistió al sepelio mientras crecen las dudas sobre su muerte y el accionar judicial.
Ángel, el niño de cuatro años que falleció en Comodoro Rivadavia, fue despedido este jueves por familiares y allegados en el Cementerio Oeste. Sus restos habían sido velados previamente y el último adiós estuvo marcado por la conmoción, en un contexto atravesado por interrogantes sobre lo ocurrido.
Luis López, padre del menor, cuestionó con dureza a la Justicia al asegurar que había solicitado la custodia de su hijo en vida y que no obtuvo respuestas. Sostuvo que el niño no tenía problemas de salud y rechazó la posibilidad de una muerte natural, al tiempo que denunció abandono y maltrato institucional.
En paralelo, la madrastra del niño pidió la detención de la madre y su pareja, quienes no asistieron al entierro y permanecen bajo sospecha mientras avanza la investigación. Los primeros resultados de la autopsia indicaron la presencia de lesiones internas en la cabeza, lo que profundizó las dudas sobre lo sucedido dentro de la vivienda.

