El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, planteó la necesidad de encarar una nueva etapa en el desarrollo de Vaca Muerta, con un enfoque centrado en que los beneficios de la actividad energética impacten directamente en la población local. En ese sentido, habló de un “cambio de época” en la provincia, donde el crecimiento económico debe traducirse en mejoras concretas para los neuquinos.
Figueroa remarcó que el desafío ya no pasa únicamente por incrementar la producción, sino por asegurar que la riqueza generada por los recursos naturales tenga un efecto tangible en el territorio. La generación de empleo, el fortalecimiento de proveedores locales y la inversión en infraestructura aparecen como pilares de esta nueva visión.
El mandatario también insistió en la importancia de que la provincia tenga un rol más activo en la distribución de la renta energética, evitando que los beneficios queden concentrados fuera de Neuquén. Esta postura busca equilibrar el crecimiento del sector con una mayor equidad en el desarrollo económico.
Además, destacó la necesidad de profundizar la articulación entre el Estado y las empresas, con el objetivo de alinear la expansión productiva con las demandas sociales. La coordinación público-privada se presenta como una herramienta clave para garantizar un desarrollo sostenible e inclusivo.
Con este planteo, Figueroa busca redefinir el rumbo de la provincia en el contexto del boom energético. El objetivo es claro: que Vaca Muerta no solo sea sinónimo de crecimiento, sino también de oportunidades reales y bienestar para la comunidad neuquina.

