En un acto por el aniversario del partido, el ex presidente reafirmó su apoyo al rumbo del Gobierno pero marcó el rol del PRO como garante de gestión, ideas y consolidación del proceso político.
El ex mandatario Mauricio Macri encabezó un acto en Buenos Aires para relanzar el PRO y enviar una señal política clara: el espacio no buscará confrontar con el rumbo actual, sino profundizarlo. “El PRO no viene a cuestionar el rumbo, viene a completarlo”, afirmó, al tiempo que destacó que el partido no será un obstáculo para las reformas en marcha.

Durante su discurso, Macri remarcó que el PRO se propone aportar “gestión, trabajo e ideas” para consolidar el cambio iniciado en el país. En esa línea, sostuvo que el espacio tiene una “voz propia” para acompañar lo que funciona y señalar lo que debe corregirse, diferenciándose sin romper con el oficialismo.

Además, el ex presidente llamó a sostener el proceso político frente a una eventual reconfiguración del escenario electoral y advirtió sobre el regreso del populismo. “No somos un paso atrás, somos el próximo paso”, aseguró, en un mensaje dirigido a posicionar al PRO como una pieza clave en la continuidad y profundización del cambio en la Argentina.