El descenso térmico y las precipitaciones permitieron contener los focos activos en el noroeste provincial.

Un marcado cambio en las condiciones climáticas, con bajas temperaturas y lluvias persistentes, permitió contener de manera momentánea los incendios que afectaban al Parque Nacional Los Alerces y a la zona de Puerto Patriada, en el noroeste de Chubut. El fuego ya había arrasado cerca de 60 mil hectáreas, pero el ingreso del frente frío —a pocas semanas del inicio del otoño— redujo la intensidad de los focos y facilitó el trabajo de los brigadistas.

De acuerdo con el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, los incendios en Puerto Café y La Tapera, dentro del área protegida, están contenidos, mientras que el foco de Puerto Patriada —bajo jurisdicción provincial— permanece controlado aunque no extinguido. El siniestro en Puerto Café comenzó en diciembre tras la caída de un rayo durante una tormenta, mientras que el de La Tapera, iniciado semanas atrás, fue denunciado ante el Juzgado Federal de Esquel como presuntamente intencional, luego de detectarse tres focos simultáneos.

En el operativo intervienen brigadistas de la Administración de Parques Nacionales junto a equipos provinciales y la Agencia Federal de Emergencias, que aporta medios aéreos y apoyo logístico. En la apertura de sesiones legislativas, el gobernador Ignacio Torres cuestionó a medios “sensacionalistas” por generar alarma y apuntó también contra dirigentes que, según dijo, buscaron rédito político en medio de la emergencia.