La medida se inscribe dentro del programa “Invierta en Neuquén”, una iniciativa que establece beneficios fiscales de hasta el 100% en Ingresos Brutos, Impuesto a los Sellos e Inmobiliario para proyectos productivos. El objetivo es generar un entorno de mayor previsibilidad, atraer capitales y consolidar a la provincia como uno de los destinos más atractivos para la inversión en el país.

Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que la reducción de la carga impositiva no es una decisión aislada, sino parte de un esquema más amplio de ordenamiento financiero. En los últimos meses, Neuquén logró disminuir su nivel de endeudamiento, alcanzar superávit fiscal y mejorar su posicionamiento en los rankings económicos nacionales, pasando del puesto 20 al tercero en desempeño relativo.

La administración provincial sostiene que la clave del modelo radica en combinar equilibrio fiscal con estímulos concretos a la actividad privada. En ese marco, el crecimiento del empleo formal y el dinamismo de sectores estratégicos como la energía y la construcción son presentados como señales de un ciclo económico expansivo.

Para el Gobierno neuquino, el desafío es consolidar este proceso en el mediano y largo plazo. La apuesta pasa por sostener reglas claras, estabilidad tributaria y un Estado que administre con responsabilidad, promoviendo un esquema donde la inversión, la producción y el empleo sean los motores centrales del desarrollo provincial.