La funcionaria circulaba muy por encima del límite permitido y no llevaba sirenas ni balizas encendidas al momento del impacto.

La policía neuquina Camila Esperanza fue imputada por las graves lesiones ocasionadas a una niña de 9 años, a quien embistió mientras conducía un vehículo oficial el 19 de noviembre de 2025, en la esquina de Reconquista y Güemes, en la ciudad de Plottier. La acusación fue presentada por el fiscal Andrés Azar, según precisó el Ministerio Público Fiscal.

De acuerdo con la investigación, la uniformada manejaba a una velocidad estimada en 72,8 kilómetros por hora en un sector donde el máximo es de 30. Además, no activó ni las señales sonoras ni las lumínicas. Tras perder el dominio de la camioneta, chocó contra dos bicicletas en las que se desplazaban dos menores: una logró arrojarse antes del golpe, mientras que la otra fue atropellada.

La víctima debió ser trasladada de urgencia al hospital local y luego derivada al Castro Rendón, en la capital provincial. Los peritajes incorporados al expediente confirmaron politraumatismos y daños neurológicos, respiratorios y ortopédicos, y establecieron que padecerá secuelas permanentes, por lo que necesitará asistencia médica continua. La causa fue encuadrada como lesiones gravísimas culposas agravadas por conducción imprudente y exceso de velocidad.