El gobernador neuquino marcó un límite político frente al proyecto que impulsa la Nación y pidió actualizar normas sin afectar conquistas laborales.
Rolando Figueroa aseguró que su espacio, La Neuquinidad, no acompañará ninguna reforma laboral que implique retrocesos en los derechos de los trabajadores, en medio del debate nacional impulsado por el gobierno de Javier Milei. El mandatario provincial se expresó ante LM Neuquén durante una recorrida junto al intendente Mariano Gaido, donde combinó agenda de gestión con definiciones políticas.
El gobernador planteó una posición intermedia: defendió los derechos adquiridos, pero consideró necesario modernizar marcos normativos ante los cambios sociales. “Las sociedades van evolucionando, por eso es importante renovar normas, pero no se puede tocar ningún derecho”, afirmó. Como ejemplo, mencionó las reformas judiciales en marcha en la provincia, como el nuevo Código Procesal Civil adversarial y el futuro Código de Familia.
La iniciativa nacional busca modificar indemnizaciones, convenios colectivos y modalidades de contratación con el argumento de modernizar el mercado laboral. El proyecto enfrenta resistencia sindical y política, y avanza con negociaciones abiertas en el Congreso, donde el peso de las provincias será clave. En ese escenario, la postura de Neuquén adquiere especial relevancia.

