El juez federal Gustavo Zapata autorizó el arresto domiciliario con tobillera, pero la Fiscalía apeló y la medida quedó suspendida.
El juez federal de Garantías Gustavo Javier Zapata resolvió otorgar la prisión domiciliaria a Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso detenido en la causa conocida como la “secta rusa de Bariloche”, tras evaluar su estado de salud y la ausencia de un diagnóstico definitivo. La decisión se tomó en una audiencia por videollamada y se fundamentó en el artículo 32 de la ley de ejecución penal, aunque no implica un cambio en la evaluación de los riesgos procesales.
Durante el debate, médicos expusieron que Rudnev perdió cerca de 50 kilos desde su detención y que su cuadro requiere estudios urgentes e incluso internación. El magistrado sostuvo que la detención intramuros podría impedir un tratamiento adecuado y que la medida busca evitar que un “riesgo aumentado” derive en un riesgo vital inminente. Se ordenó arresto domiciliario con monitoreo electrónico y se mantuvieron las restricciones vigentes.
Sin embargo, la Fiscalía Federal impugnó el fallo en el mismo acto, al considerar que no está acreditado que el penal impida tratar la dolencia, por lo que la domiciliaria quedó suspendida hasta que resuelva la Cámara. En paralelo, la causa avanza hacia la acusación formal prevista para abril, mientras continúa la disputa judicial por la modalidad de detención.

