Fue una de las principales impulsoras del reclamo de justicia por el crimen que derivó en el fin del Servicio Militar Obligatorio.
Sebastiana Barrera, madre del soldado Omar Carrasco, asesinado en 1994 dentro del Grupo de Artillería de Zapala, Neuquén, falleció en las últimas horas. La muerte de su hijo y la posterior investigación expusieron una red de encubrimientos dentro del Ejército Argentino y marcaron un punto de quiebre en la historia institucional del país.
Familiares y amigos la despidieron con un mensaje cargado de emoción, recordando su fortaleza y su lucha incansable. “Hoy descansa en paz junto a sus hijos Claudia Estela y Omar”, expresaron durante el velatorio, según informó la Agencia Noticias Argentinas.
Junto a su esposo Francisco Carrasco, Sebastiana encabezó durante años el reclamo de justicia, primero en Neuquén y luego a nivel nacional. Su persistencia fue clave para visibilizar el caso y contribuir a la abolición del Servicio Militar Obligatorio. Una de sus frases más recordadas fue cuando le pidió al entonces jefe del Ejército, Martín Balza: “Quiero mirar a los ojos a los asesinos de mi hijo”.

