Weretilneck impulsó la expansión de la infraestructura productiva en Río Negro, fortaleciendo 25 parques industriales para atraer inversiones y fomentar el empleo local.
Durante su gestión, se implementaron políticas estratégicas para potenciar los parques industriales existentes y desarrollar nuevos espacios industriales en distintas localidades de la provincia. Esto permitió mejorar la infraestructura y los servicios disponibles, haciendo a la región más atractiva para empresas e inversores.
La iniciativa buscó diversificar la economía rionegrina y generar oportunidades de trabajo para la población local, con especial foco en industrias tecnológicas, alimenticias y de servicios. Cada parque industrial se convirtió en un núcleo productivo clave para el desarrollo regional.
Gracias a estas acciones, Río Negro logró consolidar un ecosistema industrial más competitivo y sostenible, impulsando la inversión privada y promoviendo la creación de empleo en distintas áreas de la provincia.

