El gobernador refuerza la política de seguridad con nuevas decisiones: sumó un militar retirado al gabinete, inauguró el pabellón de máxima seguridad de la Unidad 11 y avanza con módulos para 200 detenidos por narcotráfico, con foco en el control del delito y el sistema penitenciario.
La seguridad se consolidó como uno de los ejes centrales de la gestión del gobernador Rolando Figueroa, que en los últimos meses impulsó una serie de medidas orientadas a fortalecer el control del delito y mejorar el funcionamiento del sistema penitenciario en la provincia de Neuquén. Las decisiones apuntan a una estrategia integral que combina conducción política, infraestructura y capacidad operativa.
Una de las medidas más relevantes fue la incorporación de un militar retirado al gabinete provincial, con el objetivo de sumar experiencia en planificación, orden y conducción estratégica. Desde el Ejecutivo señalaron que la decisión busca reforzar la coordinación de las políticas de seguridad y aportar una mirada técnica en un área considerada prioritaria.
En paralelo, el gobierno provincial avanzó con la inauguración del pabellón de máxima seguridad de la Unidad 11, una obra clave para el sistema carcelario neuquino. Esta infraestructura permite alojar internos de alta peligrosidad en condiciones de mayor control, reduciendo riesgos y mejorando la gestión penitenciaria.
Otra de las iniciativas en marcha es la incorporación de módulos carcelarios para 200 detenidos vinculados al narcotráfico, una medida orientada a descomprimir el sistema y a garantizar el aislamiento adecuado de personas involucradas en delitos complejos. La ampliación de la capacidad penitenciaria es presentada como una herramienta necesaria para combatir organizaciones criminales.
Desde la gestión provincial destacan que estas acciones forman parte de una política de seguridad de largo plazo, que no se limita a la respuesta inmediata al delito, sino que apunta a fortalecer las instituciones y el control estatal. El énfasis está puesto tanto en la prevención como en la capacidad de respuesta frente a hechos graves.
Con estas decisiones, el gobierno de Figueroa busca enviar una señal clara en materia de seguridad: mayor control, más infraestructura y un enfoque integral para enfrentar el delito. La combinación de medidas políticas y operativas marca una nueva etapa en la estrategia de seguridad de la provincia.

