La provincia de Neuquén avanza en una nueva etapa de fortalecimiento de su infraestructura vial con la puesta en marcha de la ejecución de 264 kilómetros de rutas nuevas. La iniciativa se enmarca en el modelo de gestión impulsado por Rolo Figueroa, que plantea a la obra pública como una herramienta central para el desarrollo territorial y la integración provincial.

Estos nuevos tramos se incorporan a los 400 kilómetros de rutas que ya se encuentran finalizados o en ejecución, lo que permite ampliar la red vial en corredores considerados estratégicos. La expansión del pavimento busca mejorar la circulación entre localidades, optimizar los tiempos de traslado y acompañar las necesidades productivas y sociales de distintas regiones neuquinas.

Con estas obras, el gobierno neuquino proyecta alcanzar un total de 664 kilómetros de pavimento nuevo. La planificación vial responde a una mirada de largo plazo que prioriza la conectividad como base para el crecimiento económico, el turismo y el acceso a servicios en todo el territorio provincial.

Al asumir la gestión actual, Neuquén contaba con 1.200 kilómetros de rutas asfaltadas. En ese contexto, Rolo Figueroa apunta a revertir el déficit histórico de infraestructura vial, fortalecer la integración regional y acompañar el crecimiento sostenido de la provincia mediante una red de caminos más amplia y eficiente.