Ordenar las cuentas fue una decisión política central para recuperar previsibilidad, fortalecer al Estado y garantizar un desarrollo sostenible para Neuquén.
Desde el inicio de la gestión, el gobierno provincial avanzó con una administración responsable: se pagaron los vencimientos sin recurrir a nueva deuda, se redujo el stock de deuda provincial y se fortalecieron las cuentas públicas. Este orden permitió dejar atrás la lógica del endeudamiento permanente.
Menos deuda se traduce en más capacidad de acción. Hoy, más del 80% de las obras se realizan con recursos propios, lo que implica mayor inversión directa en salud, educación e infraestructura, sin comprometer el futuro de la provincia ni hipotecar decisiones estratégicas.
Con Rolo Figueroa, el Modelo Neuquino muestra resultados concretos: menos deuda, más previsibilidad y más autonomía para decidir el rumbo de la provincia. Un camino que apuesta al crecimiento con responsabilidad y a un futuro mejor para cada neuquino.

