El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, abrió una instancia de diálogo con el Gobierno Nacional para avanzar en la mejora del estado de las rutas nacionales 40 y 151, dos corredores clave para la conectividad y el desarrollo de la provincia. La iniciativa surge ante el deterioro visible de estos tramos, que generan riesgos para la seguridad vial y dificultades para el transporte de personas y mercancías.
Weretilneck remarcó que el reclamo no responde a una confrontación política, sino a la necesidad de garantizar infraestructura básica en condiciones adecuadas. Señaló que ambas rutas cumplen un rol estratégico para la producción, el turismo y la integración regional, por lo que su mantenimiento no puede seguir postergándose.
Desde el gobierno provincial destacaron que la apertura del diálogo busca establecer compromisos concretos por parte de Nación, ya sea a través de obras de mantenimiento, reparaciones de fondo o un esquema de trabajo sostenido en el tiempo. En ese marco, se subrayó que Río Negro ha cumplido con sus responsabilidades y espera una respuesta acorde del Estado nacional.
Finalmente, el mandatario rionegrino reafirmó que la defensa de las rutas es también una defensa de los recursos y derechos de la provincia. “No se puede hablar de desarrollo si no hay caminos seguros”, sostuvo, y aseguró que su gestión continuará insistiendo para que las obras necesarias se concreten y mejoren la calidad de vida de los rionegrinos.

