El gobernador explicó que es fundamental seguir trabajando para resguardar las cosechas locales y ayudar a los productores rionegrinos a afrontar los duros temporales que la provincia sufrió.
El reciente temporal que azotó a Río Negro puso a prueba la capacidad de respuesta del gobierno provincial, y la administración de Alberto Weretilneck actuó con rapidez para proteger la producción local. Apenas se registraron los primeros daños, se desplegaron equipos técnicos y de emergencia para asistir a las zonas afectadas, evitando pérdidas mayores para los productores y resguardando la continuidad de las actividades agrícolas y ganaderas.
Weretilneck destacó que la prioridad fue asegurar que las cosechas locales no sufrieran daños irreversibles, especialmente en un contexto donde el trabajo de los productores enfrenta cada vez más los efectos del cambio climático. Gracias a la coordinación entre organismos provinciales y municipios, se logró intervenir de manera inmediata, despejando caminos, identificando áreas críticas y brindando apoyo directo a las familias rurales damnificadas.
El gobernador señaló que, más allá de la respuesta inicial, es imprescindible continuar trabajando en herramientas de prevención y asistencia que permitan afrontar futuros eventos climáticos. Entre las medidas en evaluación se incluyen líneas de financiamiento para recomposición productiva, asesoramiento técnico especializado y la implementación de infraestructura que reduzca la vulnerabilidad de las zonas rurales ante temporales intensos.
Con estas acciones, Weretilneck reafirma su compromiso con el desarrollo rural y la defensa de la producción rionegrina. La gestión provincial busca no solo reparar los daños ocasionados por el temporal, sino fortalecer las capacidades locales para que los productores puedan enfrentar con mayor resiliencia las inclemencias del clima. La meta es clara: proteger el trabajo rionegrino y asegurar que la economía provincial continúe creciendo incluso frente a desafíos inesperados.

