A casi dos meses de la desaparición de Pedro Kreder y Juana Morales, la familia sigue sin novedades. Los análisis de ADN, que se esperaban para esta semana, aún no llegaron y no hay pistas firmes sobre qué ocurrió con los jubilados que salieron de Comodoro Rivadavia el 11 de octubre y nunca regresaron.

“Estamos como el primer día”, afirmó Laura, hija de Pedro, quien remarcó que la búsqueda continúa activa pero sin la intensidad inicial y sin ningún indicio concreto. La policía y equipos especializados ya rastrillaron amplias zonas, pero no se encontraron objetos ni señales que orienten la investigación.

La camioneta Toyota Hilux de Juana apareció intacta y empantanada en Rocas Coloradas, una zona de muy difícil acceso, con todas las pertenencias dentro excepto los celulares. Las muestras levantadas del vehículo todavía no fueron analizadas y la familia admite que solo queda “aceptar los tiempos del sistema” mientras el desconcierto crece.

Laura pidió que la desaparición “no se deje de hablar” y reiteró el pedido de colaboración a quienes hayan estado en Caleta Córdova aquel sábado: “Si alguien vio algo, que se acerque a la fiscalía”. Sin hipótesis firmes y con cada pista sembrando más dudas que certezas, la familia asegura que sigue “en el aire”, esperando cualquier dato que permita entender qué pasó.