Dos mujeres condenadas por vender drogas en Añelo buscaron modificar su situación, pero el juez mantuvo otros tres meses de encierro.


En una audiencia realizada este miércoles en la Ciudad Judicial, la fiscal Silvia Moreira solicitó que se mantenga la prisión preventiva para Mari Carolina Soto Zabala y Nairoby de las Mercedes Fraga Calorte, dos mujeres condenadas por vender estupefacientes en Añelo. La funcionaria argumentó que continúan vigentes los riesgos procesales: peligro de fuga y posibilidad de entorpecimiento de la investigación.

Ambas fueron declaradas responsables en octubre, mediante un acuerdo de partes, por el delito de comercio de estupefacientes doblemente agravado: por operar cerca de establecimientos deportivos y por intervenir tres o más personas de manera organizada. También pactaron cumplir 6 años de prisión efectiva, pagar multas y aceptar el decomiso del dinero secuestrado en el allanamiento. Entre el 18 de marzo y el 4 de abril de 2025 vendieron drogas desde la vivienda que compartían con otras dos mujeres, cuya situación ya fue resuelta con pena condicional y suspensión de juicio a prueba.

Pese a que originalmente todas las partes habían renunciado a los plazos recursivos para acelerar la ejecución de la condena, Soto Zabala y Fraga Calorte cambiaron de defensa, lo que impidió que el fallo quedara firme.

El juez de garantías Luis Giorgetti aceptó el planteo del Ministerio Público Fiscal y resolvió que ambas permanezcan tres meses más en prisión preventiva, mientras avanza la confirmación definitiva de la sentencia.