El fuego avanza sobre matorrales y bosques en El Pedregoso, donde una turista habría provocado el inicio del siniestro al arrojar cenizas calientes. La fiscalía investiga su responsabilidad, que podría derivar en una pena de 3 a 10 años. Entre 140 y 180 brigadistas trabajan en una zona de muy difícil acceso.
El incendio comenzó el lunes en El Pedregoso, en Epuyén, y se propagó con rapidez debido al viento y a las condiciones secas previstas para esta temporada. Las llamas destruyeron más de 200 hectáreas de pastizales, matorrales y sectores de bosque implantado y nativo. Según la investigación preliminar, la causa sería la imprudencia de una turista, lo que abrió una causa penal por posible delito ambiental.
El subsecretario de Protección Ciudadana, Eduardo Pérez, señaló que se trata de un foco “inusual para noviembre” y que la zona es altamente riesgosa por su pendiente, rocas sueltas y chances de derrumbe. Brigadistas y personal logístico trabajan con extrema precaución mientras las condiciones climáticas siguen siendo adversas.
Las autoridades remarcan que no hubo tormentas eléctricas ni fuentes naturales que pudieran originar el fuego, por lo que todo apunta a la acción humana. Para este jueves se esperan lluvias, que podrían ser clave para contener el avance del incendio.

