El gobernador neuquino impulsa un programa de obras que redefine la infraestructura provincial, con intervenciones que fortalecen la producción, mejoran la seguridad vial y acompañan el crecimiento de las principales regiones del territorio.

Neuquén impulsa el mayor plan vial de su historia, una estrategia que refleja los primeros resultados del modelo de gestión de Rolo Figueroa. El objetivo central es transformar la conectividad en toda la provincia mediante obras estratégicas y una planificación integral.

En menos de dos años, la provincia ejecuta 19 obras viales y proyecta 600 kilómetros de nuevos asfaltos, una cifra que duplica lo realizado en los últimos 16 años. Este plan moderniza rutas claves, potencia el turismo y mejora la logística vinculada a Vaca Muerta.

La planificación y el uso eficiente de los recursos permiten avanzar en corredores fundamentales como Siete Lagos, las rutas provinciales 23, 65 y 7, además de la circunvalación de Añelo. Estas obras fortalecen la seguridad vial, la producción regional y el desarrollo económico.

El gobernador destacó que el proyecto “combina financiamiento responsable, acuerdos con empresas y la decisión política de transformar el mapa provincial”. La meta es consolidar un Neuquén más conectado, competitivo y preparado para acompañar su crecimiento futuro.