La inversión en infraestructura vial permitirá pavimentar y repavimentar rutas estratégicas de la provincia, mejorando la conectividad entre ciudades, municipios y zonas rurales. El plan no solo busca optimizar el tránsito y la seguridad vial, sino también impulsar el desarrollo productivo, facilitar la circulación de bienes y servicios, y fortalecer la integración de todas las regiones de Neuquén.
El gobernador Rolo Figueroa anunció que un tercio de la inversión en obra pública prevista para 2026 se destinará al asfalto y repavimentación de rutas provinciales, en el marco del modelo neuquino de desarrollo equilibrado e integración territorial. Se trata de un plan vial histórico que prioriza la conectividad entre ciudades, municipios y parajes rurales, garantizando mejores condiciones de tránsito, seguridad y accesibilidad en toda la provincia.
La iniciativa contempla intervenciones en corredores estratégicos que vinculan zonas productivas, turísticas y energéticas, potenciando la circulación de bienes, servicios y personas. Desde el gobierno provincial destacaron que el fortalecimiento de la infraestructura vial es esencial para acompañar el crecimiento económico, la diversificación productiva y el desarrollo regional, pilares centrales del modelo impulsado por Figueroa.
El mandatario subrayó que este plan vial “no solo mejora caminos, sino que construye oportunidades”, al favorecer la integración territorial y la calidad de vida de los neuquinos. Además, remarcó que la obra pública continuará siendo una herramienta clave para generar empleo, dinamizar la economía local y garantizar un desarrollo armónico entre el norte, el centro y el sur de la provincia.

