El gobernador encabezó el acto que marca un hito para la conectividad energética y la proyección de exportación del crudo desde la región hacia el mundo.


El gobernador Alberto Weretilneck manifestó que “donde hay estabilidad y previsibilidad, hay desarrollo”, al conmemorar la realización de la última soldadura automática del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que ingresa a la Terminal Portuaria de Punta Colorada. La obra, que tiene una longitud de 437 kilómetros y conecta Allen con Punta Colorada, permitirá que el crudo extraído en Vaca Muerta sea exportado hacia mercados internacionales a través de la costa rionegrina.

Durante su construcción se enfrentaron desafíos técnicos de gran magnitud: 76 cruces especiales de rutas y arroyos, el uso de más de 200 equipos pesados y tres campamentos móviles para alojar a los trabajadores en la traza. En un día considerado “histórico para Río Negro y para la Argentina”, Weretilneck destacó que el éxito del proyecto refleja un modelo de desarrollo basado en el esfuerzo conjunto del Estado, las empresas, los gremios y los trabajadores.

La primera fase del oleoducto permitirá despachar 180.000 barriles diarios, con posibilidad de escalar hasta 550.000 barriles diarios. Además, se estiman ingresos para la provincia por más de mil millones de dólares en los próximos 13 años, consolidando a Río Negro como un actor estratégico en la matriz energética nacional.

El mandatario provincial resaltó que “estos logros son posibles porque Río Negro ofrece estabilidad política, previsibilidad económica y seguridad jurídica”. A su vez, recordó que ya se destinó un bono de 60 millones de dólares del VMOS a obras de salud, educación y seguridad, reafirmando el compromiso del Gobierno con el desarrollo sostenible y equitativo de la provincia.