La adolescente fue vista por última vez el 23 de octubre de 2024 en Santa Cruz junto a Juan Ignacio Esteban Apaza, quien permanece imputado y con pedido de captura internacional. Su vehículo fue hallado abandonado cerca de la frontera con Bolivia.
Se cumple un año desde la desaparición de Nayelly García Servín, la joven que tenía 15 años cuando fue vista por última vez en Santa Cruz, acompañada por su padrastro, Juan Ignacio Esteban Apaza. Desde entonces, ambos permanecen sin ser localizados, y la principal línea de investigación indica que Apaza podría haberla secuestrado con fines de explotación sexual.
Según la causa, el 23 de octubre de 2024, la adolescente se retiró de su instituto de inglés y abordó una camioneta Ford EcoSport conducida por Apaza, con dirección al norte del país. Semanas más tarde, el vehículo fue encontrado abandonado cerca de la frontera con Bolivia. La justicia confirmó que Nayelly sería víctima de un delito contra la integridad sexual y mantiene vigente un pedido de captura internacional contra Apaza a través de INTERPOL.
La joven cumplió 16 años el 22 de julio pasado. Pese a los allanamientos realizados por la justicia y el apoyo del Ministerio de Seguridad, que ofreció recompensas por información, la causa no registró avances significativos en los últimos meses.

