Un nuevo análisis global publicado en The Lancet reveló que casi el 50% de la carga mundial de enfermedades se debe a factores modificables como la mala alimentación, el tabaquismo, el sedentarismo y la contaminación del aire.
El estudio, que abarcó datos de más de 200 países entre 1990 y 2021, identificó 88 causas principales de mortalidad y discapacidad. Los hábitos poco saludables, junto con la falta de acceso a sistemas sanitarios eficaces, siguen siendo los principales responsables.
Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes tipo 2 encabezan la lista de dolencias asociadas a estos factores. En los países de ingresos medios y bajos, el impacto es aún mayor debido a la desigualdad en la atención médica.
Los autores remarcaron que pequeñas intervenciones pueden tener un gran impacto: políticas antitabaco, control del sodio en alimentos y promoción del ejercicio físico podrían evitar millones de muertes anuales.
El trabajo concluye que invertir en prevención es la estrategia más rentable para los sistemas de salud, especialmente frente al envejecimiento poblacional y la creciente presión sobre los recursos sanitarios.

