El juez Horacio Yangüela dispuso que Andrés Lorenzo cumpla en prisión una condena de tres años que estaba en suspenso, tras constatar que violó las condiciones impuestas y volvió a ser detenido por otro delito.
El juez penal Horacio Yangüela resolvió revocar una condena de tres años de prisión en suspenso que pesaba sobre Andrés Lorenzo, quien ahora deberá cumplir la pena de manera efectiva. La medida se tomó a pedido del fiscal Mauricio Baigorria, tras comprobarse que el condenado incumplió las pautas de conducta fijadas en el fallo original.
Lorenzo había sido sentenciado por delitos menores, entre ellos el hurto tentado de una motocicleta en la vía pública. Como parte del beneficio de la prisión condicional, se le habían impuesto reglas de conducta que debía cumplir durante un período determinado, pero las autoridades verificaron que las desobedeció reiteradamente.
Ante estos incumplimientos, la Fiscalía solicitó la revocación del beneficio y la conversión de la pena en prisión efectiva. El juez Yangüela hizo lugar al pedido, entendiendo que el condenado perdió el derecho al régimen condicional al no ajustarse a las exigencias legales.
En paralelo, Lorenzo fue nuevamente detenido en el marco de una nueva causa penal vinculada a un delito contra la propiedad. En este expediente, el tribunal dispuso su prisión preventiva mientras avanza la investigación.
La prisión en suspenso es una figura prevista en el artículo 26 del Código Penal, que permite evitar el cumplimiento efectivo de una pena de hasta tres años cuando el condenado no tiene antecedentes y se compromete a cumplir determinadas condiciones.
Sin embargo, la Ley de Ejecución Penal (24.660) establece que, si el beneficiado incumple las obligaciones impuestas o comete un nuevo delito, el tribunal puede revocar el beneficio y ordenar la ejecución efectiva de la condena, como sucedió en este caso en Puerto Madryn.

