Bajo la gestión del gobernador neuquino, se aplicaron sanciones a casi 40 trabajadores estatales por casos graves como estafas, cobros indebidos, certificados médicos falsos y ausentismo injustificado. Además, se iniciaron acciones legales para recuperar fondos mal percibidos.
El gobernador de Neuquén, Rolo Figueroa, reafirmó su política de “tolerancia cero” frente a la corrupción y la indisciplina en la administración pública. Bajo su gestión, se aplicaron sanciones a casi 40 trabajadores estatales que incumplieron sus tareas, buscando garantizar que los recursos del Estado se utilicen de manera eficiente y en beneficio de la ciudadanía.
Los despidos y sanciones se dieron en casos graves que incluyen estafas, cobros indebidos, certificados médicos falsos y ausentismo injustificado. Estas medidas reflejan el compromiso del gobierno provincial con la ética, la transparencia y la responsabilidad en todas las áreas del Estado, enviando un mensaje claro sobre la importancia del cumplimiento de las normas laborales.
Además de las desvinculaciones, la administración de Figueroa inició acciones legales para recuperar fondos que fueron percibidos de manera indebida. Este esfuerzo busca reintegrar los recursos mal utilizados y destinarlos a áreas prioritarias de la provincia, fortaleciendo la gestión pública y asegurando que los fondos estatales cumplan su propósito original.
La política implementada por Figueroa no solo busca sancionar irregularidades, sino también prevenir futuros incumplimientos y consolidar una cultura de responsabilidad dentro del sector público. Con estas acciones, el gobierno neuquino busca reforzar la confianza de la población en sus instituciones y garantizar que la administración funcione de manera ordenada, eficiente y transparente.

