El escritor rumano, candidato al Nobel, rechazó de plano la aplicación de herramientas de IA en la creación artística. Desde Murcia, donde recibió el Premio Internacional de las Letras “Exlibris”, defendió la autenticidad de la escritura y criticó el rol de las redes sociales en el avance de la extrema derecha.

Cărtărescu aseguró que para él la inteligencia artificial “no es admisible, es una especie de plagio” y recordó que sigue escribiendo a mano, como cuando comenzó sus diarios a los 17 años. Incluso rechazó probar ChatGPT por curiosidad, aunque admitió haber leído imitaciones de su estilo que calificó de “kitsch”.

Autor de Solenoide, Cegador y Nostalgia, remarcó que la literatura exige una mirada poética y personal que ninguna máquina puede reemplazar. “Sigo siendo poeta en mi manera de observar el mundo, aunque escriba prosa. Eso es lo que nos diferencia a los grandes escritores”, señaló.

En la entrevista también alertó sobre el papel de las redes sociales en la propagación de odio y la consolidación de movimientos de ultraderecha. “Se suponía que iban a unir a la gente, pero han creado divisiones y alimentado discursos fascistas. Necesitan mayor control”, expresó.

Crítico del establishment cultural en su país, Cărtărescu restó importancia a que la Academia Rumana rechazara su ingreso. Dijo que escribe, ante todo, para sí mismo: “Aunque no hubiera más lectores, seguiría haciéndolo. Amo escribir demasiado como para necesitar otra razón”