El gobernador neuquino avanzó con la obligatoriedad de presentar declaraciones juradas y sanciones para quienes no cumplen, además de eliminar contratos irregulares que drenaban el presupuesto provincial. Señaló que cada peso recuperado se orienta a financiar escuelas, hospitales y obras viales que transforman la vida cotidiana.

La medida se enmarca en un programa de modernización administrativa que incluye la obligatoriedad de presentar declaraciones juradas patrimoniales y laborales por parte de funcionarios y agentes públicos. Quienes incumplen con este requisito enfrentan sanciones, entre ellas la suspensión de haberes y la rescisión de contratos. “Se terminó la época de los privilegios, la política tiene que dar el ejemplo de austeridad”, afirmó el mandatario.

Con los fondos recuperados, el Ejecutivo provincial anunció la puesta en marcha de nuevos planes de infraestructura escolar, ampliaciones hospitalarias y mejoras en rutas de alta circulación. Autoridades remarcaron que esta reasignación de recursos no solo fortalece servicios esenciales, sino que también genera empleo genuino en el sector de la construcción y multiplica el impacto económico en las comunidades locales.

Figueroa sostuvo que la decisión marca un cambio de paradigma en la administración pública neuquina: “Cada peso de los neuquinos debe volver en obras y servicios. Ese es el compromiso que asumimos y que estamos cumpliendo con hechos concretos”.