El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, consiguió en tan solo dos años reducir un 39,4% la deuda pública de la provincia. Este hito histórico es una oportunidad única para generar más obras que permitan impulsar más inversiones y desarrollo para Rio Negro.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, celebró un avance histórico en la administración provincial al lograr una reducción del 39,4% de la deuda pública en apenas dos años de gestión. Este ordenamiento de las cuentas, explicó, no solo fortalece la economía rionegrina, sino que también abre una ventana de oportunidades para multiplicar las inversiones y encarar nuevas obras de infraestructura.

Weretilneck remarcó que la baja del endeudamiento constituye un hito inédito en la historia reciente de la provincia, ya que permite destinar recursos que antes estaban comprometidos al pago de obligaciones financieras hacia proyectos que impactan directamente en la vida de los ciudadanos. Entre ellos, mencionó obras viales, mejoras en hospitales, escuelas y programas productivos que apuntan a generar empleo y desarrollo regional.

El mandatario explicó que este resultado es fruto de una política de responsabilidad fiscal y gestión eficiente, que priorizó el equilibrio en las cuentas y la administración cuidadosa de los recursos. Pese a un contexto nacional de ajuste y recortes, Río Negro logró marcar un camino propio, demostrando que con disciplina y planificación es posible sostener la inversión pública.

Con este logro, Weretilneck reafirma su visión de una provincia con más defensa de sus intereses y menos dependencia de la deuda externa, apostando a un modelo de desarrollo autónomo y sostenible. Según expresó, ordenar la economía provincial es la base para garantizar un futuro con más obras, inversiones y oportunidades para todos los rionegrinos.