La candidata a senadora por La Neuquinidad, señaló que la transparencia en la administración permitió recuperar el orden fiscal y generar beneficios visibles para la comunidad. Mencionó que en barrios como Rincón de Emilio, después de más de tres décadas de espera, los vecinos pudieron acceder a mejoras que antes parecían imposibles.

Julieta Corroza sostuvo que el orden fiscal alcanzado por la provincia no es un fin en sí mismo, sino la base para dar respuestas concretas a demandas históricas. En ese sentido, recordó el caso del barrio Rincón de Emilio, donde los vecinos esperaron más de treinta años para acceder a mejoras de infraestructura que, según dijo, “hoy son una realidad gracias a una gestión que escucha y cumple”.

La candidata remarcó que este modelo busca sostener un equilibrio entre la solidez económica y la inversión social, priorizando proyectos que beneficien a la mayor cantidad de familias posibles. Además, insistió en que “cada peso administrado con responsabilidad vuelve en forma de servicios, obras y oportunidades para los neuquinos”.

Con este mensaje, Julieta Corroza busca consolidar su perfil como defensora del “modelo neuquino”, diferenciándose de las prácticas centralizadas del Gobierno Nacional y planteando que la provincia tiene capacidad para diseñar y sostener un camino propio de desarrollo.