El gobernador neuquino ratificó que las rutas deben ser desarrolladas por el Estado y no quedar “a la merced del mercado”. Con esa premisa, Vialidad Provincial se fortalece con recursos propios: ya invirtió más de 8.460 millones de pesos en equipos modernos y ejecuta obras estratégicas como la pavimentación de la ruta 21 entre Loncopué y El Huecú, consolidando un modelo que prioriza la conectividad y la vida cotidiana de las comunidades.

Mientras en Buenos Aires la discusión sobre infraestructura vial parece trabada por la incertidumbre y la falta de decisiones, en Neuquén se despliega un modelo con señales claras: inversión sostenida, planificación territorial y un rol protagónico del Estado. La apuesta neuquina se traduce en maquinaria de última generación, caminos en marcha y una mirada que entiende a las rutas no solo como corredores productivos, sino también como vínculos esenciales para la salud, la educación y el arraigo de los pueblos del interior.

La pavimentación de la ruta provincial 21, que unirá de manera más segura a Loncopué con El Huecú, es apenas un ejemplo de una estrategia más amplia que busca garantizar integración y oportunidades. A la par, la Provincia trabaja en la conservación invernal de caminos cordilleranos, la conectividad con pasos internacionales y la mejora de accesos a parajes rurales.

Este esquema, financiado con recursos propios y con un horizonte de continuidad, se distancia de la lógica centralista y dependiente de Nación, donde la parálisis de la obra pública deja a comunidades enteras sin respuestas. Neuquén, en cambio, refuerza un modelo que combina eficiencia técnica con una fuerte decisión política: que la obra vial no es un negocio de mercado, sino una herramienta de desarrollo y calidad de vida para sus habitantes.