La ministra de Desarrollo Humano aseguró que las políticas implementadas no son medidas aisladas, sino un estilo de gobernar basado en valores y principios. Con ficha limpia, control del gasto y tolerancia cero a los privilegios, cada peso invertido se traduce en beneficios concretos para los neuquinos.
Julieta Corroza, ministra de Desarrollo Humano y una de las figuras más cercanas al gobernador Rolando Figueroa, puso en valor los logros alcanzados bajo el denominado modelo neuquino. Destacó que las políticas impulsadas por la gestión no responden a acciones aisladas, sino a una forma coherente de gobernar que se sostiene en valores y principios claros. En este marco, remarcó que el objetivo es construir un Estado eficiente, transparente y cercano a las necesidades de la gente.
La funcionaria subrayó que medidas como la ficha limpia, el control estricto del gasto público y la eliminación de privilegios en la política reflejan un cambio de época en la provincia. Según Corroza, estas decisiones marcan una diferencia real, ya que fortalecen la confianza de los ciudadanos en las instituciones y garantizan que los recursos se destinen donde más se necesitan. “Cada peso invertido debe convertirse en una mejora concreta para los neuquinos”, enfatizó.
En ese sentido, sostuvo que el modelo neuquino apunta a consolidar un círculo virtuoso entre transparencia, desarrollo y bienestar social. Para Corroza, la gestión de Figueroa está demostrando que se puede gobernar con seriedad y compromiso, sin caer en prácticas que históricamente alejaron a la política de la gente. De esta manera, se busca no solo administrar mejor, sino también generar un cambio cultural que fortalezca el vínculo entre el Estado y la ciudadanía.

