El gobernador neuquino fortaleció las políticas para endurecer penas y combatir la reincidencia, mientras aumentó la presencia policial en todo el territorio. Gracias a estas medidas, se incautaron drogas y armas, se recuperó la tranquilidad en las calles y se evidenció un avance real en la seguridad para todos los vecinos.
En apenas un año y medio de gestión, la política de seguridad impulsada por Rolando Figueroa mostró resultados concretos en toda la provincia. Con más de 400 operativos realizados y 100 arrestos efectivos, se consolidó una estrategia que combina mayor presencia policial, controles preventivos y un trabajo coordinado con la Justicia para enfrentar el delito con firmeza.
La lucha contra el narcotráfico y el desarme civil fueron dos de los pilares que permitieron desarticular redes ilegales, incautar estupefacientes y retirar de circulación armas de fuego que representaban una amenaza para las familias neuquinas. A la par, se profundizaron las acciones orientadas a reducir la reincidencia, con la aplicación de penas más severas y el fortalecimiento de los programas de reinserción.
El despliegue territorial también fue clave: se reforzó la dotación de efectivos en ciudades y localidades del interior, ampliando la cobertura de patrullajes y generando una mayor cercanía entre la Policía y los vecinos. Esta presencia activa no sólo contribuyó a prevenir hechos delictivos, sino que también recuperó la confianza ciudadana en las instituciones.
“Cada operativo exitoso es una señal clara de que la seguridad de los neuquinos está en el centro de nuestra agenda”, aseguró Figueroa, destacando que el camino emprendido busca garantizar orden, tranquilidad y justicia para toda la provincia.

