En la última campaña, el país lideró el ranking global con ventas externas por USD 1.190 millones, superando a India, China, Estados Unidos y Brasil. Córdoba, Buenos Aires y La Pampa concentran la mayor producción. El sector, que emplea a más de 12.000 personas, avanza también con proyectos de economía circular y usos medicinales.
Argentina logró en la última campaña un récord histórico en la exportación de maní, con ventas por USD 1.190 millones que la posicionaron como la principal proveedora mundial del producto. Según datos de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, el volumen exportado representó el 23% del total global, superando a India, China, Estados Unidos y Brasil, tradicionales competidores.
El grueso de las ventas (80,1%) correspondió a maní crudo sin cáscara, seguido por preparaciones, aceites y subproductos. Córdoba se mantiene como la principal provincia productora, aportando cerca del 70% de la producción nacional. Buenos Aires y La Pampa también tuvieron un fuerte crecimiento, con esta última cuadruplicando su promedio histórico.
La campaña 2025 también marcó un hito en superficie sembrada, con 530.200 hectáreas, un 23,3% más que en el ciclo anterior. Esto permitió estimar una producción de 1,8 millones de toneladas, un 21,4% superior al año previo. La Unión Europea, encabezada por Países Bajos y el Reino Unido, concentró el 60% de las compras.
Más allá de su valor alimenticio, el maní argentino muestra potencial en la industria farmacéutica. Investigadores del Conicet comprobaron que un extracto de su piel puede inhibir el virus del dengue. Además, la industria avanza en proyectos sustentables, utilizando la cáscara como fuente de energía renovable y en la fabricación de materiales de construcción ecológicos.

