El Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego decidió por unanimidad apartar al juez Ernesto “Nene” Löffler de la causa que definirá la continuidad de las elecciones de convencionales constituyentes. La decisión fue tomada tras una recusación formal presentada por la Fiscalía de Estado, que lo acusó de demorar injustificadamente el expediente y de haber manifestado públicamente su rechazo al proceso de reforma, generando sospechas de parcialidad.

El fiscal Antonio Petkos denunció que el magistrado había retenido el expediente pese a pedidos reiterados de pronto despacho, y que sus declaraciones públicas ponían en duda su objetividad. El resto de los jueces del STJ —Muchnik, Battaini, Cristino y Sasgatume— consideraron que su conducta comprometía el principio de imparcialidad, afectando la legitimidad del proceso judicial. También se destacó que la causa fue considerada de «urgencia institucional», habilitándose incluso la feria judicial.

En su descargo, Löffler negó cualquier intención de demora y aseguró que actuó dentro de los plazos legales. Sin embargo, el máximo tribunal provincial resolvió que no se trataba de juzgar su honorabilidad personal, sino de garantizar la transparencia del proceso. “La imparcialidad del juez debe ser indiscutible a los ojos de la ciudadanía”, indicaron en la resolución, citando jurisprudencia que avala el apartamiento cuando hay riesgos para la confianza pública en la justicia.

El expediente —clave para la continuidad o no de las elecciones constituyentes— será resuelto ahora por el resto de los jueces del STJ, quienes deberán definir con celeridad el futuro del cronograma electoral. La resolución también dejó en claro que los planteos judiciales no provinieron de partidos políticos, sino de actores individuales, como el legislador Jorge Lechman y el abogado Paulino Rossi.