La precandidata a senadora por el partido de Rolando Figueroa, actual ministra de Desarrollo Humano en la provincia, aseguró que la única persona de la que recibirá órdenes será del gobernador, y no va a responder ante intereses que no sean propios de Neuquén.

Julieta Corroza, actual ministra de Desarrollo Humano y precandidata al Senado por el espacio que lidera el gobernador Rolando Figueroa, expresó con firmeza su compromiso con la defensa de los intereses neuquinos. “Por fin al Senado va a llegar gente que ama a Neuquén”, declaró, en una clara diferenciación respecto de candidaturas impulsadas desde estructuras nacionales. Su mensaje apunta a consolidar una representación auténticamente provincial, sin intermediaciones ni alineamientos ajenos al territorio.

Corroza subrayó que su compromiso político se encuentra estrictamente ligado a la conducción de Figueroa, y remarcó que la única persona de la que recibirá directivas será el propio gobernador. “No voy a responder ante intereses que no sean los de Neuquén”, afirmó, reforzando una narrativa de autonomía que se ha convertido en uno de los ejes del oficialismo neuquino. Su candidatura busca representar una voz independiente, con conocimiento del terreno y vínculo directo con las necesidades de la gente.

La ministra también destacó el valor de una representación con arraigo territorial, y aseguró que su experiencia en el Ejecutivo provincial le brinda una perspectiva concreta sobre las prioridades sociales, especialmente en materia de desarrollo humano, inclusión y acceso a derechos. “No se puede legislar desde la distancia”, señaló, en alusión a dirigentes que, según dijo, desconocen las particularidades del sur argentino.

La campaña de Corroza se inscribe en la estrategia más amplia del oficialismo, que busca afianzar una bancada patagónica con fuerte peso regional. Desde el entorno de Figueroa destacan que su figura aporta sensibilidad social, experiencia política y un claro posicionamiento frente al centralismo. Su postulación al Senado representa, en definitiva, una apuesta por una política nacional con rostro y voz neuquina.