El gobernador neuquino presentó la lista para las elecciones legislativas con apoyo de partidos provinciales y fuerte respaldo del interior. Según explicaron, el objetivo es consolidar una voz neuquina en el Congreso, con identidad local frente a las candidaturas armadas desde Buenos Aires.

Julieta Corroza fue presentada como la principal candidata del oficialismo neuquino para las próximas elecciones legislativas. Respaldada por el gobernador Rolando Figueroa, su postulación busca reforzar la representación provincial en el Congreso Nacional, en un contexto donde el federalismo vuelve a instalarse como tema clave. La propuesta cuenta con el aval de una coalición de partidos provinciales, lo que refuerza su perfil como figura con arraigo local y compromiso con las demandas específicas del territorio neuquino.

Desde el oficialismo señalaron que la candidatura de Corroza responde a la necesidad de tener legisladores que defiendan con firmeza los intereses de la provincia, sin responder a estructuras políticas nacionales que suelen priorizar agendas ajenas al interior del país. En ese sentido, Figueroa expresó que la lista refleja “una identidad neuquina clara, sin imposiciones externas”, en referencia a los armados electorales centralizados en Buenos Aires que, según afirmó, no contemplan las realidades particulares de regiones como la Patagonia.

La lista cuenta además con un importante respaldo del interior neuquino, tanto de intendentes como de referentes sociales y económicos. La figura de Corroza, con experiencia en gestión y trayectoria dentro del espacio provincial, fue considerada estratégica para continuar articulando las demandas del territorio con el plano nacional, especialmente en temas clave como energía, producción y coparticipación. La idea, señalaron, es llevar al Congreso una voz activa que conozca el terreno y no dependa de lineamientos partidarios externos.

La estrategia electoral se enmarca en el intento de consolidar un bloque legislativo patagónico con fuerte peso regional. Figueroa ya había anticipado la necesidad de construir una representación genuina de las provincias del sur ante la mirada centralista de muchos debates nacionales. La postulación de Corroza, en ese sentido, aparece como una apuesta a la continuidad de una línea política que prioriza el federalismo real y la autonomía en las decisiones que afectan directamente a los neuquinos.